Conviértete en los Rolling Stones de tu micronicho

ser el rolling stone de tu micronicho

¿Qué es un caso de éxito para ti?

Todos hemos oído hablar, y mucho, de los llamados casos de éxito. Esos que nos pueden provocar una mezcla de curiosidad, admiración y envidia a partes iguales. Es curioso lo que (a veces) podemos llegar a pensar cuando, a toro pasado, un proyecto concreto adquiere el título de «caso de éxito» y cobra trascendencia: menuda suerte ha tenido, qué pelotazo ha pegado,… Como si el éxito, una vez ya conseguido, hubiera llegado de la noche a la mañana y por una mera cuestión de suerte.

Piensa por ejemplo en los Rolling Stones: ¿acaso empezaron sabiendo que iban a estar 50 años dando guerra y en lo más alto o más bien tocando sin cobrar por los bares de Londres? En cualquier caso, el objetivo no debería ser convertirnos en los nuevos Rolling Stones sino en los Rolling Stones de nuestro nicho, micronicho o micronicho del micronicho de mercado.

¡Pero si son magdalenas!

Igualmente, ante determinados casos de proyectos aparentemente muy sencillos pero que han funcionado muy bien, también podemos llegar a pensar aquello de que «ni que hubiera inventado la penicilina«. Admito que esto último es lo que me ocurrió a mi con Alma Obregón y sus cupcakes. Cuando oí hablar de su caso por primera vez pensé: ¡pero si no dejan de ser magdalenas!

De acuerdo, lo son (más o menos), pero ella lo hizo y otros no. Y se buscó las vueltas para, una vez tuvo claro que existía un mercado para su proyecto, sacarle todo el provecho. Cursos, recetas, un libro, programa de televisión,… Y ahí esta Objetivo Cupcake, caso de éxito y, en su caso, claramente con la Red como aliada de travesía. Bien por ella.

A veces nos puede parecer que el éxito es algo reservado para un puñado de elegidos con la suerte a su favor. Y sí, cierto que el factor suerte también puede contar, aquello de estar en el momento y en el sitio adecuados, pero al final los casos de éxito basados en la suerte con mayúsculas no son la regla, son la excepción. Lo de llegar y triunfar, el «sueño americano», está muy bien, pero es un mito que solo contribuye a generar frustración. Y que nos puede paralizar antes siquiera de empezar. Admitámoslo, es muy fácil opinar sobre el éxito de los demás mientras nosotros no nos movemos.

Para empezar, quizá deberíamos redefinir lo que es un caso de éxito para cada uno de nosotros, y qué significa el éxito. ¿Forrarnos? ¿Poder vivir haciendo lo que más nos gusta? ¿Adquirir notoriedad? ¿Ser referentes en nuestro sector? ¿Qué nuestro trabajo no nos impida tener calidad de vida?

Quiero ser una estrella en internet

Si ajustamos nuestros objetivos y nuestras metas desde el principio, en lugar de fijarnos en los logros de los demás, quizá el éxito no nos parecería tan inalcanzable. Y no lo convertiríamos en la excusa perfecta para no arrancar. La suerte puede llegar, o no, pero el trabajo y la dedicación sí corren de nuestra parte. Redefinamos también lo que significa el fracaso. Caer y levantarse forma parte del camino hacia el éxito, no el de los demás, el nuestro propio.

El trabajo, el esfuerzo y la constancia son lo que son tanto dentro como fuera de Internet. No cometas el error de pensar que te vas a montar una tienda online maravillosa, que vas a empezar a vender a espuertas y que ya está todo hecho: a esperar que el dinero entre y a vivir. Puede parecer una obviedad pero mucha gente lo sigue haciendo y luego se lleva las manos a la cabeza porque resulta que no vende tanto como creía y no entiende qué ha pasado si resulta que tiene un producto genial y una tienda online fantástica. Internet es solo la herramienta, no la fórmula mágica.

La ilusión que no falte, pero que no empañe el realismo

  • La competencia es dura. Búscate las vueltas para marcar diferencias y aportar valor, hagas lo que hagas. Busca la especialización.
  • Internet es el canal, no la panacea universal: no necesitas alquilar o comprar un local y quizá no necesitas contratar a veinte trabajadores, pero nada es gratis. Si quieres que salga bien, o al menos intentarlo, algo tendrás que invertir, ¿no?
  • Ojo con las ideas muy innovadoras. Puede que no lo sean tanto, que alguien ya lo haya intentado y no haya funcionado, o que directamente sea totalmente inviable.
  • Ajusta tus objetivos para evitar frustraciones que te lleven a tirar la toalla a las primeras de cambio. No se trata de intentar convertirnos de la noche a la mañana en los Rolling Stones sino de buscar convertirnos en los Rolling Stones de nuestro nuestro micronicho de mercado. Y eso no es cuestión de suerte, es cuestión de tiempo y trabajo. De paciencia y de aguantar el tirón.
  • Emprender un negocio online sigue siendo emprender un negocio. Si vas a vender algo, vende aquello que conoces. Lo contrario no tiene ningún sentido, te hará pinchar y no te permitirá aportar valor alguno.
  • No te cierres a nuevas ideas, enfoques o estrategias. Lo de renovarse o morir va camino de convertirse en el tópico de los tópicos pero no por ello carece de razón de ser. El mundo se mueve deprisa y quizá lo que te funcionaba ayer ya no lo hace hoy.

Especialízate. La teoría de la «cola larga»

¿Has oído hablar de la teoría de la «long tail» o «cola larga«? Pues se trata, ni más ni menos, de que en Internet lo de marcar la diferencia y aportar valor tiene muchas más posibilidades de funcionar cuanto más especializado sea tu negocio, sobre todo si lo empiezas de cero y directamente online. Puede que tu mercado vaya a ser más pequeño pero también tendrás menos competencia y más posibilidades de que quién esté buscando lo que ofreces llegue a ti. Y esa especialización te permitirá además aportar ese valor añadido que cada vez valoramos más como consumidores.

La especialización, entre otras muchas cosas, es lo que puso en práctica Alma Obregón con sus cupcakes. Pastelerías hay muchas pero, si lo piensas, negocios desarrollados en torno exclusivamente a las cupcakes ya hay menos ¿verdad?

Quizá estés pensando en montarte un negocio de ferretería, bricolaje, pintura, etc etc. Pero la competencia puede ser brutal y más si tenemos en cuenta las grandes superficies que todos conocemos. Pero ¿y si te montas un negocio de pintura para madera? ¿Y pones al servicio de tus potenciales clientes toda una serie de valores añadidos en torno a esta especialización? ¿Y realizas una buena estrategia de posicionamiento en buscadores para hacerte visible? ¿Tendrías más posibilidades de convertirte en los Rolling Stones de tu micronicho o no?

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Comentarios

  1. dice

    Genial chicas. A día de hoy veo muchas personas emprendiendo y ofreciendo algo que veo que ya está muy saturado. Especialización y diferenciación, creo que es clave. Rock n’roll 😀

  2. Maria Angelica Aya dice

    Me ha encantado toda la información y manera cmo lo has planteado. Super útil… ya tome nota..
    Ahora a trabajar duro!!!!

    • Paula Guzman dice

      Gracias María Angelica, si te ha gustado y te ha resultado de utilidad, el objetivo del post está más que cumplido :)
      Un saludo y esperamos volver a verte por aqui

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